Canciones polémicas con tintes machistas

La canción protesta nació en la década de los 50, y podemos decir con cierto orgullo que fuimos los hispanos, tanto españoles como latinoamericanos, los que la inventamos. En España ya había antecedentes desde principios del siglo XX, y se hizo bastante popular durante la Guerra Civil, pero por fin este tipo de canción se internacionalizó, llegando a otros países de Europa y América, para mostrar las injusticias sociales que se producían en todos estos lugares.

Bien, pues llegados a este punto, resulta que parece que hemos pasado justo al lado opuesto. Hace unos días se supo de una lista de canciones, concretamente en habla hispana, que denigraban a la mujer y cuyo contenido era claramente machista. Muchas de estas canciones ocupaban los primeros puestos de las listas de los más vendidas, dígase ahora las más escuchadas o las más descargadas, por lo que se deducía que no era cosa de unos pocos; y sus creadores eran artistas bien reconocidos, que vendían millones de discos al año, así que no se podía decir que fueran cantantes de minorías o que se dedicaran a estilos poco seguidos. Las letras de estas canciones no dejaban a la mujer en muy buen lugar, todos los solistas (como imaginarás, hombres) usaban expresiones bastante soezes, y aunque no llegaban a usar palabras guarras, putas o busconas, por poner un caso, el sentido era exactamente el mismo; y porque accedían a tener cualquier tipo de relación carnal con ellos, eso eran los epítetos que merecían.

¿Eso nos retrata como sociedad? Bueno, quizá deberíamos pensar, en plan artístico si me apuras, por qué este tipo de letras no se dan al contrario; quiero decir, ¿por qué las solistas no lanzan sobre los hombres adjetivos tales como puteros, salidos o infieles, por poner un ejemplo? Claro, para empezar, eso ni siquiera serían insultos, de hecho casi podrían ser piropos, según la mentalidad de nuestra sociedad. Y después, todas estas cualidades que son tan populares entre los hombres, definitivamente son una lacra par las mujeres, que no pueden querer comportarse como los hombres sin llevarse su cuota de recriminación.

Y es que en cualquier lugar, pero para más inri en los países en los que se generó la canción protesta, el castigo a las mujeres promiscuas es ingente. A veces, ni siquiera es necesario que estas féminas sean realmente dadas a irse a la cama con muchos hombres diferentes: basta con que tengan esa fama, y listo. Eso es algo que también funciona muy bien en los países latinos, el boca a boca, sobre todo si es para criticar a alguien: somos especialistas en chismorreo. Así que claro, quizá las mujeres no tengan conciencia de que las letras de sus canciones pueden estar llenas de todo lo que les puede llegar a provocar un hombre, y que eso sea una crítica hacia ellos, porque está claro que nada de lo que un tipo hace para seducir a una mujer podría ser una crítica… ni siquiera esa seducción. Sin embargo, es algo interiorizado y bastante aceptado en la eterna lucha entre géneros, que aunque sea el hombre el que inicia la seducción, es la mujer la que termina aceptando sus avances, o no; si me apuras, puede que incluso sea ella la que ha incitado esa seducción. ¿Cómo pueden los tíos pensar que en algún momento llevan la voz cantante?

Lo peor del caso es que, para colmo, si consiguen su objetivo con relativa facilidad, quizá porque encuentran a una chica o mujer que sabe lo que quiere y no tiene problema en aceptarlo cuando lo encuentra, se dedican a denigrar al objeto de su seducción. Aún en estos tiempos de supuesta liberalidad, una mujer no puede acabar de llevar la voz cantante, ni decidir que quiere sexo en un preciso momento con cierta persona, ni que mañana puede ser otra persona diferente con la que le apetezca tener una relación sexual. De verdad, ¿nos conformaremos con esto, aunque pidamos a gritos igualdad en un montón de aspectos diferentes? Pues parece que, si nos fijamos en las canciones que arrasan en la actualidad, un poco es así.