España, un país de tradición musical

La parranda española es famosa en el mundo entero, casi legendaria se podría decir. Hay a quién le molesta mucho que se hable así de los españoles, dice que es un tópico que nos denigra y que no refleja nuestro verdadero ser, pero qué quieres que te diga: a mí no me importa. En fin, cuando hablo con extranjeros, prefiero ser conocido por ser una persona alegre a la que el gusta la fiesta y el jolgorio, y no por un aburrido que casi necesita clases de etiqueta para comportarse entre la gente. En fin, cuestión de opiniones, eso es la verdad.

Pero lo que nadie puede negar es que la música ha acompañado a este país desde casi sus inicios, allá hace milenios incluso. Aún cuando no éramos ni siquiera un país, sino una mescolanza de pueblos que compartían un mismo territorio, teníamos en común que nos gustaba la fiestas, las reuniones con nuestros semejantes, el divertirnos en grupo… e intentar hacer música con los toscos instrumentos que teníamos a mano, a veces nuestras propias extremidades y nada más.

Por supuesto, la historia de la música en España es bien larga, intensa y llena de matices, e iremos desgranándola poco a poco, pero desde ya decir que siempre ha marcado cada paso de nuestra vida. Si tenemos tanta riqueza de melodías propias en nuestra tierra, es porque hemos desarrollado distintos estilos en diferentes territorios, pero todos con el mismo propósito: divertirnos y mostrar nuestro sentir a través de ellos. Cuando en otros lugares se cantaban odas y se hacían bailes coordinados, nosotros creamos el flamenco; cuando la opera se convirtió en el espectáculo musical por excelencia, nosotros creamos la opereta y la zarzuela; y cuando en otros países se trataba de buscar una música que reflejara el sentir del pueblo, nosotros inventamos la música carnavalesca, la saeta y la jota, acompañando estas melodías con letras por lo general alegres y con sorna. Muy, muy al estilo español.

Y en lo que respecta a la música moderna, fueron muchos los movimientos que se crearon en el siglo pasado, aunque quizá no sea tan sorprendente, ya que en el mundo entero también ocurrió. Pero lo cierto es con el devenir de los años surgieron algunos artistas que realmente saltaron nuestras fronteras para hacerse un estilo y un nombre de forma internacional, o que realmente podían competir el estrellato con otros extranjeros de fama mundial. así, mezclamos en nuestro día a día modernismo con tradición, lo nuevo con lo viejo, porque también hemos sido capaces de crear fusión de ritmos entre los diferentes que componen nuestra geografía, con diferentes estilos e incluso época, algo increíble.

A la música en España no le faltan representantes, ni estrellas, ni, en fin, gente que desea disfrutar de ella a diario, aún sin conocimientos técnicos, sólo con su intuición y sus ganas de disfrutar. ¿Y no es eso, al final, lo que el arte de la música busca a fin de cuentas?