Las «viejas» glorias nunca mueren

Ese es un clásico dicho que se suele mantener en casi todas las disciplinas artísticas, pero mucho más si cabe en el mundo musical. Todos hemos oído hablar de las viejas glorias sobre todo del rock, pero también de otros géneros musicales, y ciertamente parece que muchos de estos artistas podrían seguir en los escenarios o en los estudios de forma eterna, sin perder ni un ápice de su energía ni de lo que son capaces de transmitir a los demás a través de sus melodías y letras.

Sin embargo, aquí en España, hay un pequeño problema con esas leyendas de la música, sobre todo si ya están enfocadas hacia un público «maduro».  Sí, incluso los artistas que ya tienen una edad y que fidelizaron a un público en su juventud, tienen alguna que otra dificultad en admitir que quizá no puedan calar en los jóvenes como pasó en su época. Y la cuestión es que se puede decir que tienen algo de razón, ya que géneros como el pop, el rock, el jazz… no parecen tener fecha de caducidad, y siempre hay alguna generación joven que se engancha a ellos y que por supuesto aprecia y sigue a sus artistas estrellas.

Sin embargo, hay un género que parece estar hecho para gente madura; y más concretamente, para las mujeres de cierta edad, y este es sin duda la copla. Todavía hay un montón de programas que hacen monográficos sobre este género que marcó una época en España, pero tiene un «pero»: y es que es un estilo musical que no se reinventa, que parece que ya está todo hecho y se tira, nunca mejor dicho, de las viejas glorias. Sin embargo, un montón de abuelas están enganchadas a la copla, y no parece que vayan a dejar de hacerlo, lo cual es una suerte.

Y entonces, ¿ese es el género musical por excelencia para las viejas xxx? Ojo, que muchas de nuestras ancianas son unas rockeras auténticas, embriagadas con el espíritu hippie de los 60; ah, pero muchas viejas xxx, que practicaban el amor libre aún dentro de nuestra censura, se engancharon a esas canciones de las folclóricas de voz rota, que grandes maestros de la composición con alma de poetas surtieron de profundas canciones que pronto pasaron a la cultura popular, y se siguen manteniendo.  ¿Gracias a estas fans de 60 años  para arriba? Pues muy seguramente, porque todavía las puedes ver en peregrinación hacia cualquier concierto de las grandes de la copla que aún quedan, y de sus herederas (casi todas mujeres, muy pocos hombres se atrevieron a probar suerte en la copla), y está claro que es un motor económico aparte de muchas otras cosas. Se puede decir, sin temor a equivocarnos, que las folclóricas hacen su agosto con las jubiladas del IMSERSO, jeje.

Cada vez van quedando menos representantes de la copla, pero es difícil para las mujeres mayores disfrutar de otros géneros como cuando eran más jóvenes. Sin embargo, España es un lugar en que las tradiciones están arraigadas y no son fáciles de eliminar; es por eso que tantos tipos de músicas populares siguen sobreviviendo, y no sólo eso, sino que nunca acaban de pasar de moda, atesorándolos como debe ser, como una parte de nuestra historia y nuestro bagaje cultural. A este ritmo, uno echa de menos incluso los discos de vinilo y hasta las cintas de casette, ¿o no?